sábado, 24 de enero de 2015

Si le seguimos tenemos que andar como Él

En estos días podemos ver como muchos critican el comportamiento de otros sin piedad. Ciertamente son comportamientos deplorables, que muestran un sentido nulo del deber, del sentido común y del respeto a la inteligencia y a los ciudadanos. Sin embargo, y a medida que pasa el tiempo, aquellos que criticaban con vehemencia a estos y que se erigían como adalides de la virtud, están siendo descubiertos en sus propias acciones, pareciendo ser iguales o cuando menos muy parecidas a las de aquellos a quienes criticaban con ferocidad. Esto se llama hipocresía.
Los que seguimos a Cristo como Dios, como Señor y Salvador de la humanidad, debemos tener presente que no es lo que decimos con nuestra boca lo que nos define, sino lo que decimos con nuestros hechos. De esto precisamente habla este texto que cito a continuación.

Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

1 Juan 2:3-6 RVR1960

Por tanto hemos de velar por que nuestros hechos, que hablan siempre mas alto que nuestras palabras, sean coherentes con lo que decimos, no podemos predicar una cosa y hacer otra distinta.